Vortex Software
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Nosotros

Un equipo de ingenieros, no una agencia de intermediación

Vortex Software nació porque llevábamos años viendo el mismo patrón desde dentro: empresas que pagaban bien por software y recibían proyectos que se retrasaban, se salían de presupuesto y terminaban en manos de gente sin la experiencia que habían prometido. Montamos la compañía que nos habría gustado contratar.

En qué creemos

01

La experiencia no se sustituye con proceso

Ninguna metodología convierte a un equipo junior en uno senior. Por eso contratamos poco y con criterio alto, y por eso el equipo tiene una media de más de diez años en producción. Es también la razón de que no seamos la opción más barata del mercado.

02

El software es un medio, no un fin

Nuestro trabajo no es escribir código, es resolver un problema de negocio. A veces la mejor recomendación es construir menos, integrar dos herramientas que ya usas o no hacer nada todavía. Lo decimos aunque signifique un proyecto más pequeño.

03

Lo que no se mide, no mejora

Antes de tocar un sistema existente medimos cómo se comporta. Después volvemos a medir. Es la única forma honesta de demostrar que una modernización sirvió para algo más que cambiar la tecnología de moda.

04

Claridad por encima de sonar inteligentes

Si el cliente no entiende una decisión técnica, la decisión está mal explicada. Escribimos las propuestas, los informes y los correos para que los entienda quien firma, no para impresionar a otro ingeniero.

Cómo está formado el equipo

Somos un equipo estable en Bogotá, con perfiles de desarrollo backend y frontend, infraestructura, calidad y análisis de producto. Trabajamos en célula: cada proyecto tiene un líder técnico que responde por las decisiones y por las fechas, y que es tu interlocutor durante toda la relación. No rotamos personas entre clientes para cuadrar la ocupación.

+10 años
de experiencia media
94 %
de retención anual
60+
proyectos entregados
2019
año de fundación

Apostamos por

Lo que defendemos, aunque a veces incomode

Llevamos suficientes años en esto como para saber en qué creemos. No son valores de manual colgados en una pared: son las cosas por las que discutimos internamente y por las que a veces perdemos un contrato.

  • 01

    Decirte la verdad, aunque no sea lo que quieres oír

    Nos rebelamos contra el "el cliente siempre tiene la razón". Tú conoces tu negocio mejor que nadie; nosotros conocemos lo que pasa cuando un sistema crece mal. Si nos pides una app y lo que necesitas es arreglar un proceso, te lo vamos a decir. Puede que no te guste en la primera reunión. Te va a gustar en el sexto mes.

  • 02

    Hemos construido empresa, no solo software

    No venimos solo de trabajar por encargo: hemos montado y sacado adelante nuestra propia compañía. Sabemos lo que pesa una nómina, lo que duele un mes malo y lo que significa apostar el presupuesto a una decisión técnica. Por eso tratamos tu dinero como si fuera nuestro, y por eso te decimos cuándo no gastarlo.

  • 03

    Entregar valor, no horas

    Somos constructores, no consultores. No nos interesa venderte un equipo grande ni estirar un proyecto: nos interesa que lo que construimos esté en producción, lo use gente de verdad y te sirva para algo medible. Si podemos resolverlo con la mitad del equipo, lo hacemos con la mitad del equipo.

  • 04

    Una cultura que aguanta a los buenos

    Los buenos ingenieros se van de los sitios donde no se les escucha. Cuidamos el equipo con la misma seriedad con la que cuidamos los proyectos: autonomía real, decisiones técnicas discutidas y no impuestas, y nadie quemándose para tapar una mala estimación. El resultado te llega a ti en forma de gente que sigue ahí en el mes dieciocho.

Por qué trabajamos con Europa desde Colombia

La combinación es poco habitual y es deliberada. Colombia tiene una base sólida de ingenieros formados y una zona horaria que se solapa cinco o seis horas con la jornada europea, algo que ningún proveedor asiático puede ofrecer. Para una empresa europea eso significa un equipo con el que se puede trabajar en tiempo real todos los días, a un coste sensiblemente menor que el de contratar en Madrid, Berlín o Ámsterdam, y sin la barrera de idioma cuando el cliente es hispanohablante.

Cuéntanos qué necesitas construir

Una conversación de 30 minutos con un ingeniero que va a preguntarte por tu negocio y tu problema, no por tu presupuesto. Si no somos la opción adecuada, te lo diremos ahí mismo.